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Lo Último

martes, 9 de diciembre de 2014

Oscar Garnett nuevo personaje de Mariposa Capoeirista♥



 Hoy Lily Perozo nos revelo un gran personaje de Mariposa Capoeirista.... Nada mas ni nada menos que Oscar Garnett hijo de Sam y Rachell... 
Para ver los otros personajes -->  Mariposa Capoeirista Personajes

Noveno Personaje
Oscar Garnett Winstead
16 años(Hijo del medio)

Fragmento


En el avión, tan sólo se escuchaban las notas ahogadas del rock estridente que Oscar escuchaba, a través de los audífonos. Su padre aún no lograba comprender cómo podía dormir con ese ruido taladrándole los tímpanos. Era a él y no lo dejaba concentrarse en el libro que leía.

—Hey, deja a tu hermano —reprendió Rachell en un murmullo a Violet, que usaba el cabello de su Barbie para esculcarle la nariz a Oscar.
A Rachell no se le escapaba nada, siempre estaba pendiente de sus hijos, y los mantenía al límite, mientras que Samuel le permitía que hicieran y deshicieran a su antojo, no poseía la voluntad para reprenderlos, a menos no por nimiedades.
—¿Qué haces, Violet? —preguntó Samuel en voz baja, levantando la mirada del libro y anclándola en su hija menor que iba sentada al lado de Oscar.
—Nada —gesticuló exageradamente casi sin voz.
Ante el gesto de la niña tuvo que volver la mirada hacia la ventanilla para que no viera la sonrisa que le provocaba, respiró profundo para calmarse y parecer realmente serio, mostrando carácter delante de ella, pero indiscutiblemente era que su pequeña traviesa le derretía el corazón. Cerró el libro y lo dejó a un lado.
—Ven aquí pequeño terremoto, deja dormir a tu hermano —pidió teniéndole la mano, esa donde destellaba la argolla matrimonial.
—Pero, papi. No estoy haciendo nada —masculló sin levantarse de su puesto.
—Ven aquí —repitió con ternura.
—Es que no entiendo por qué tenemos que hablar bajito, si igual Oscar tiene su rock a todo volumen. —refunfuño poniéndose de pie y caminando hacia su padre.
—Violet, no tienes que hablar bajito, sólo tienes que dejar tranquilo a tu hermano —intervino Rachell con una dulce sonrisa—. Ven con mami —la niña fue con su madre y se le sentó en las piernas—. A ti no te gusta que te molesten cuando estás durmiendo, o te haré cosquillas en los pies esta noche —la refugió en sus brazos, regalándole varios besos en las mejillas.
Samuel se quedó admirando a su esposa e hija menor, en ese momento de ternura que lo envolvía todo y lo hacía sentirse el hombre más dichoso del planeta. Los minutos pasaban y él no podía ser consciente, porque no se cansaba de ver como la mujer que amaba, arrullaba con infinita dedicación a su mujercita que también adoraba.
—¿Qué vamos a hacer para celebrar los dieciséis de Oscar? —preguntó Rachell captando la atención de su esposo, que parecía estar perdido observando como ella mecía a Violet que estaba aletargada.
—Aún no lo sé, tal vez aprovechar que estaremos en Río y llevarlo con unas amigas —acotó con toda la intención de molestar a Rachell.
—Sam, si quieres conservar las pelotas, es mejor que cambies de idea —amenazó tomándose totalmente en serio las palabras de su esposo.
—Sabes que eso no lo harás —siguió con su juego, prometiendo falsamente celebrar la próxima semana el cumpleaños número dieciséis de su hijo con algunas garotas—. Ya Oscar es un hombre, tienes que aceptarlo.
—Acepto que es un hombre, lo que no acepto es la manera en que quieres celebrar el cumpleaños de mi hijo. Ya tu abono de familia dio lo que tenía que dar, así que no dudaría en aplastártelo.
Samuel se removió en el asiento, e hizo una mueca de dolor al tiempo que se acunaba los testículos con una de las manos. Le regaló un guiño de ojo y se puso de pie.
—Dame a la gorda —pidió tendiéndole los brazos y Rachell se la entregaba con un poco de dificultad—. Voy a llevarla a la habitación.
Con cuidado Samuel, cargó a la niña protegiéndola como si fuese el tesoro más valioso del universo, se dio media vuelta.
—Sam —murmuró Rachell, antes de que diera más de un paso, deteniendo la atención de su esposo.
—¿Pasa algo? —preguntó volviéndose a medias.
—No dijiste en serio lo de Oscar —suplicó mirándolo a los ojos.
Él sonrió dulcemente y se acercó a su esposa, tratando de ser lo más cuidadoso posible, le dio un beso en los cabellos y le acarició la mejilla.
—No lo dije en serio, pero es justo que te enteres que tu hijo ya no es virgen. Sé porque te lo digo, y no es para que te pongas a llorar. Juraría que fue con Melissa, no creo que tengan tantos proyectos de la escuela.
—¿Y me lo dices así? Quedan prohibidos los proyectos en la casa, porque Oscar debería contármelo, le he dado la confianza suficiente.
—No va a contártelo.
—¿Te lo ha dicho? No es justo que me dejen por fuera —masculló sintiéndose traicionada por su esposo e hijo.
—No, no me lo ha dicho. Alguna vez te dije que suelo ser intuitivo y observador. Sólo eso —le regaló una sonrisa tranquilizadora—. Creo que debemos reducirle los cereales a Violet, cada vez está más pesada, en un rato regreso.
Rachell asintió en silencio, al tiempo que tragaba en seco para pasar las lágrimas que ahogaban su garganta, observando como su esposo se alejaba por el angosto pasillo que lo conducía a la habitación de la aeronave.
Samuel tocó la puerta antes de entrar, esperó varios segundos y entró. Encontrándose a Elizabeth acostada boca abajo, disfrutando en la tabla electrónica de un capítulo de su serie televisiva favorita.
—Al fin se quedó dormida, no sé de dónde saca tanta energía —dijo Elizabeth dejándose de lado la tabla y se puso de pie para ayudar a su padre con su hermanita. Entre los dos la acostaron, pero apenas tocó el colchón se despertó.
—Papi —lo llamó al tiempo que palmeaba la cama para que su padre se acostara a su lado.
Samuel dejó libre un suspiro, sin duda era agotador atender a la niña, pero lo hacía con el mayor de los placeres porque su adoración le brindaba las fuerzas necesarias.
Elizabeth sonrió al notar en su padre la resignación y observaba como mansamente se vencía ante las peticiones de Violet.
Samuel se acostó y la niña se rodó hasta acostársele sobre el pecho.
—Creo que la están consintiendo más de la cuenta —dijo la hija mayor agarrando la tabla electrónica y la apagó.
—Yo creo que una mariposa está celosa —se rió Violet, medio dormida.
—No seas tonta, que no estoy celosa. Ya soy una mujer y no voy a pelear contigo por el pecho de papá.
—Ven aquí, mariposa, si hay espacio para las dos —pidió Samuel palmeándose el espacio que quedaba en su pecho.
Elizabeth que no se negaba a las peticiones de su padre, sonriente se acostó en la cama y apoyó su cabeza en el pecho tibio, justo donde los latidos de ese corazón paterno le decían cuanto la amaban.
Violet le sacó la lengua y ella también lo hizo, en una contienda de caprichosas, mientras su padre les acariciaba los cabellos.
—¿Me cantas? —pidió en un susurró Elizabeth, extrañando esa canción que su padre siempre le entonaba de pequeña y que no era de cuna, porque había confesado que nunca logró aprenderse ninguna, pero secretamente a ella le encantaba esa que él le dedicaba, porque la hacía sentirse segura, le hacía sentir que nada malo le pasaría porque siempre la protegería.
—Cuando caiga la oscuridad y te rodee —empezó Samuel a canturrear en voz baja, mientras seguía acariciando los cabellos de sus amores—. Cuando caigas, cuando tengas miedo y estés perdida, sé valiente. Voy abrazarte ahora —ante esas palabras estrechó a sus hijas con pertenencia—. Cuando toda tu fuerza se haya ido y te sientas mal, como si se te escapara la vida, sígueme, puedes seguirme. No te abandonaré ahora…
Rachell observaba quedamente a Oscar, perdiéndose en cada rasgo de su hijo varón. Sólo dormido reencontraba en él esa ternura que la embargó justamente en el instante en que lo vio por primera vez, mientras lloraba y amenazaba con dejar sordos a todos en el quirófano.
De sus tres hijos, él había sido el que más complicaciones le había dado, durante el embarazo, y obligándola a último momento a recurrir a la cesárea porque no podía tenerlo por parto natural como tanto anhelaba, pensó que sería el que más dolores de cabeza le daría, imaginaba a un niño realmente inquieto, pero al lado de las hembras, era un verdadero angelito.
Se había desarrollado de una manera increíble, con casi dieciséis años estaba del alto del padre y aparentaba unos dieciocho. Cuando salía con él, la mayoría de las veces se lo adjudicaban de hermano y eso definitivamente era un halago para ella, pero no para Oscar, que se encelaba al notar las mínimas intenciones de los hombres y dejaba claro que era su hijo.
Aunque fuese un hombre, ella jamás podría olvidar ese momento en que vio esos ojitos marrones, que le robaron poquito a poco el corazón con cada parpadeo.
Ese jovencito que era la réplica de Samuel, ese hombre al que amaba y al que había odiado algunas veces, su vida al lado de Samuel Garnett no había sido fácil, habían pasado por situaciones difíciles, por grandes conflictos, incluyendo una separación de veintiún días, cuando Oscar tan sólo tenía cuatro años. Sin duda fueron los días más dolorosos de su vida, pero fue necesario para que aprendieran a valorarse un poco más el uno al otro, para que la tolerancia reinara en el hogar y por parte de ambos, porque admitía que también había tenido culpa.
Esa separación que tristemente recordaba de vez en cuando, tan solo les dejó claro que uno no podría vivir sin el otro. Que ella no podría jamás quedarse sola con sus hijos y que necesitaba de ese hombre con todo y sus muy malos estados de ánimos, con todas sus presiones del trabajo. Comprendió que Samuel Garnett no llevaba una vida fácil y que debía comprenderlo y aceptarlo, que el amor no radicaba exclusivamente en los momentos en que todo era color de rosa, que también debía aprender amar en momentos de oscuridad.
P.D: No más miren la camiseta de la pantera.



5 comentarios:

  1. ayyyy me morí muerta!!! HERMOSOOOOOOOOOOO!!! Gracias #UnaObsesionInigualableBlog por compartir todos estos relatos y hacer que esperemos con ansias el Libro Mariposa Capoirista de la genia Lily Perozo

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    Respuestas
    1. Hola Sabina! De nada!! A nosotras nos encanta mucho esta saga y queremos compartir con todos los que nos visitan este tipo de historia que te atrapan absolutamente♥
      Cuando la autora comparta mas informacion sobre el siguiente libro nosotras se los comunicaremos, saludos♥

      Eliminar
  2. Holas, porfabor alguien que fuese tan amable y me diga donde puedo descargar el libro de mariposa capoerista.Gracias

    ResponderEliminar
  3. Holas, porfabor alguien que fuese tan amable y me diga donde puedo descargar el libro de mariposa capoerista.Gracias

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  4. Como se llama el modlo/actor de Oscar garnett?

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