Capitulo Dos Blood Of Olympus
Capitulo II
Jason
Naturalmente, la situación estaba peor de lo que Jason esperaba.
No hubiera sido divertido de otra manera.
Mirando a traves de unos arbustos de olivo en la cima de la montaña, él vio lo que parecía una fiesta de fraternidad zombie fuera de control.
Las ruinas por si mismas no eran tan impresionantes: unas cuantas paredes de piedra, una plaza central llena de hiedras, y una escalera sin terminar tallada en la roca. Algunas tablas cubrían un agujero y andamios de metal soportaban un arco a punto de colapsar.
Pero sobrepuesto a las ruinas estaba otra capa de realidad -- una imagen espectral del palacio, como debio de verse en sus buenos días. Muros de estuco blanco se alineaban con balcones a tres pisos de altura. Porticos con columnas miraban hacia el atrio central, que contaba con una fuente enorme y braseros de bronce. En una docena de mesas para banquete, los zombies reían y comian mientras se empujaban.
Jason había esperado cerca de cien espiritus, pero el doble de ese número se encontraba alli, correteando meseras fantasma, rompiendo copas y platos; basicamente una fiesta alocada.
Muchos de ellos se veían como los Lares del Campamento Júpiter -- fantasmas purpuras con tunicas y sandalias. Algunos de ellos tenían cuerpos en descomposición con la piel gris, unos cuantos mechones de pelo, y feas cortadas. Otros se veían como mortales regulares -- algunos en togas, otros en trajes de negocios modernos o en uniformes militares, Jason incluso llego a ver a un chico que estaba con la camisa morada del Campamento Jupiter y su armadura de legionario romano.
En el centro del atrio, un zombie de piel gris con una túnica griega harapienta se movía por la multitud, cargando en sus manos un busto de marmól sobre su cabeza como si fuera un trofeo deportivo. Los otros fantasmas coreaban y le daban palmadas en la espalda. Mientras la criatura se iba acercando, Jason noto que tenía una flecha en la garganta, con las plumas saliendo de su manzana de Adán. Pero había algo más extraño: el busto que cargaba... ¿acaso era de Zeus?
En el centro del atrio, un zombie de piel gris con una túnica griega harapienta se movía por la multitud, cargando en sus manos un busto de marmól sobre su cabeza como si fuera un trofeo deportivo. Los otros fantasmas coreaban y le daban palmadas en la espalda. Mientras la criatura se iba acercando, Jason noto que tenía una flecha en la garganta, con las plumas saliendo de su manzana de Adán. Pero había algo más extraño: el busto que cargaba... ¿acaso era de Zeus?


